Enfrentan productores de miel crisis climática con movilidad constante
- Productores de Biocolced implementan tecnificación y movilidad para asegurar la polinización en la región.
Daniel Lozada G.
Texcoco, Estado de México. – Apicultores de la región consolidaron un modelo de rescate y producción que regenera ecosistemas degradados mediante la trashumancia. Karina Gutiérrez y Noé García, fundadores de Apicultura Biocolced, gestionan 150 colmenas que permiten la recuperación de áreas naturales en Texcoco frente a la inestabilidad climática que afecta los ciclos de floración.
El proyecto surgió hace una década con el rescate de un enjambre en un centro comercial. Actualmente, el Área Natural Protegida (ANP) Molino de Flores funciona como su principal santuario. Este espacio, anteriormente utilizado como basurero, presenta hoy un ecosistema vibrante con presencia de aguilillas y camaleones gracias a la polinización constante.
La desaparición de los calendarios agrícolas tradicionales representa el mayor desafío para el sector. Según Gutiérrez, la falta de floraciones fijas obliga al traslado constante de las colmenas. Para asegurar la producción, el equipo moviliza los apiarios hacia Teotihuacán, las faldas del Popocatépetl, Hidalgo y Veracruz. Esta práctica diversifica las propiedades de la miel, que varían desde texturas cremosas de mirasol hasta miel de azahar.
El proyecto cuenta con el respaldo de ingenieros bioquímicos y especialistas en zootecnia. Esta tecnificación permitió obtener el registro como productores nacionales, cumpliendo con estándares sanitarios de manejo y envasado. Los especialistas destacan que la labor de las abejas impacta en un radio de 10 kilómetros, lo que convierte a la apicultura en una herramienta clave para restaurar el equilibrio ambiental en el Estado de México.
