MexiquenSer: El factor Ecatepec

MexiquenSer: El factor Ecatepec

Miguel Ángel Ramos y su columna MexiquenSer: El factor Ecatepec Foto: especial

Opinión
14-10-2026
Miguel Ángel Ramos

La visita de Claudia Sheinbaum a Ecatepec el sábado por la noche no fue solamente para inaugurar un Sendero Seguro. En política, el lugar, la hora, los acompañantes y el mensaje también cuentan. Y en el municipio más poblado del Estado de México, cada señal adquiere una dimensión particular.

La presidenta llegó a la avenida Pichardo Pagaza, en la Quinta Zona, para entregar un corredor de 1.6 kilómetros con alumbrado, áreas verdes y espacios recuperados. Lo hizo en fin de semana, de noche y cerca de los habitantes de una zona asociada durante años con el deterioro urbano y la inseguridad. La imagen coloca en el centro la recuperación del espacio público como una tarea de gobierno.

Pero el mensaje político estuvo más allá. La presencia de la mandataria federal representa un respaldo al trabajo coordinado de los gobiernos de Morena y, particularmente, a una administración municipal que necesita traducir las obras en resultados cotidianos. Ante la gobernadora Delfina Gómez, hubo un espaldarazo a Azucena Cisneros en una posición visible frente a otros actores que pudieran aspirar a gobernar Ecatepec.

El dato no es menor. Ecatepec concentra una población y un caudal electoral capaces de incidir en cualquier competencia estatal. Su peso rebasa sus límites territoriales: lo que ocurre ahí repercute en la percepción sobre Morena, la gestión de Delfina Gómez y la capacidad del proyecto político gobernante para responder a las demandas de una de las zonas con mayores rezagos del país. 

Sin embargo, el alumbrado y la recuperación de calles son apenas una parte de una deuda histórica. El anuncio de Sheinbaum de apoyar en 2027 la reparación de las redes de agua potable y drenaje tiene un alcance mucho mayor. La presidenta explicó que los 56 pozos que antes estaban fuera de servicio ya operan, pero que ahora es necesario renovar tuberías para evitar fugas y conseguir que el agua llegue a los hogares. Es el reconocimiento de que recuperar la infraestructura hidráulica exige ir más allá de abrir pozos: hay redes envejecidas y mantenimiento insuficiente que atender.

Delfina Gómez estuvo ahí, como parte de una coordinación que también la compromete. Para la gobernadora, Ecatepec es una prueba de la capacidad de su gobierno para convertir la inversión federal en mejoras tangibles. Para Azucena, la visita representa respaldo, pero también eleva la exigencia: los anuncios deberán reflejarse en más agua, calles transitables y espacios donde la gente pueda caminar sin miedo. Tendrán que trabajar juntas.

Ese es, finalmente, el factor Ecatepec. Un territorio donde se cruzan necesidades urgentes, millones de decisiones electorales y la disputa por el futuro político mexiquense. Sheinbaum envió una señal de cercanía y acompañamiento. En Morena todos los aspirantes habrán tomado nota. Porque en política, a veces, una visita dice tanto por lo que se inaugura como por quién aparece al lado de quién.

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