En presencia de algunos integrantes de la Comparsa de Chinelos San Andrés Totoltepec, que encabezó el recorrido hasta el corazón de la capital, así como de otros integrantes de comparsas de Tlalpan y Milpa Alta, Bohórquez López recordó el inicio de esta tradición en el siglo XVI, a manera de burla, crítica y sátira a los carnavales europeos y hacia el pueblo colonizador, por cuya prohibición migró a las periferias de la ciudad arraigándose en sus pueblos y barrios originarios.
  • Más de 600 danzantes llegaron al corazón del Centro Histórico desde la Plaza Tlaxcoaque como parte del Primer Gran Desfile de Huehuenches y Chinelos que visibilizó una de las tradiciones de mayor arraigo en los barrios y pueblos de la capital.

Ciudad de México.- “Buscamos que toda la Ciudad de México se sienta orgullosa de este desfile y esta tradición”, compartió la Secretaria de Cultura capitalina, Vannesa Bohórquez López, minutos antes de iniciar el Primer Gran Desfile de Huehuenches y Chinelos que partió de la Plaza Tlaxcoaque al Zócalo capitalino y logró más de 35 mil asistentes con la participación de 20 comparsas integradas por más de 600 danzantes y 300 músicos.

Acompañada por el director general de Patrimonio Histórico, Artístico y Cultural, Jorge Muciño Arias y el director general de Grandes Festivales, Argel Gómez Concheiro, con quien marcó el banderazo de salida, la funcionaria enfatizó que este desfile de la ciudad busca visibilizar, en el marco de los 500 años de la Resistencia Indígena México-Tenochtitlán, una de las expresiones culturales más contestatarias durante la Colonia enraizada en el Valle de México y el Estado de Morelos.

“Esta era una deuda pendiente con los huehuenches y los chinelos. Lo que creamos es esta hermosa festividad que no solo es un ejercicio de resistencia, sino que es un ejercicio de comunidad, un ejercicio de familias que heredan la tradición”, expresó desde el escenario colocado en la calle 20 de noviembre a unos pasos de la Plaza Nezahualcóyotl.

En presencia de algunos integrantes de la Comparsa de Chinelos San Andrés Totoltepec, que encabezó el recorrido hasta el corazón de la capital, así como de otros integrantes de comparsas de Tlalpan y Milpa Alta, Bohórquez López recordó el inicio de esta tradición en el siglo XVI, a manera de burla, crítica y sátira a los carnavales europeos y hacia el pueblo colonizador, por cuya prohibición migró a las periferias de la ciudad arraigándose en sus pueblos y barrios originarios.

El desfile, único en su tipo, permitió que personas de todas las edades, habitantes y visitantes de la capital se sumaran a las comparsas, al ritmo de las bandas de música, para acompañar a huehuenches y chinelos de Tlalpan, Tláhuac, Milpa Alta, Xochimilco, Azcapotzalco, Magdalena Contreras, Gustavo A. Madero, Coyoacán e Iztapalapa, al ritmo contagioso de la tambora, los platillos y los instrumentos de viento que caracterizan a las bandas musicales que los acompañan.

Para explicar y acercar a las y los visitantes a esta tradición el recorrido contó con tres puntos de locución ubicados en calle Nezahualcóyotl y República de El Salvador, así como en la Plaza de la Constitución, este último conducido por Juan Gerardo López, director del Archivo Histórico de la Ciudad de México, en los que se compartieron diversos datos históricos.

Por ello, el público se informó sobre la prohibición en 1766 del baile de las máscaras, conocido en ese entonces como “guegenchis”, por el Virrey Marqués de Cruillas y la aparición de documentos históricos de 1872 que confirman que en los carnavales de Tlayacapan y Tepoztlán se presentaban muestras contra la explotación laboral y el despojo de tierras.

De esta forma el público pudo conocer el origen de la palabra huehuenche, que en náhuatl quiere decir “viejito” y chinelo, cuya etimología refiere a la derivación de la palabra tzineloua, que alude al  movimiento de cadera que caracteriza su baile, así como a la peculiaridad de los trajes típicos de  Tlayacapan, Yautepec y Tepoztlán que desfilaron por la Avenida 20 de Noviembre con su peculiar máscara de cera con ojos de color, mejillas rosadas y barba picuda que imitaba el rostro de Maximiliano de Habsburgo.

Se contó con la participación de chinelas de la Fábrica de Artes y Oficios (Faro)  Tláhuac, Chinelos Zyanya, el auténtico y original Carnaval del Pueblo de Santa Isabel Tola, de la Organización los Chanos (Huehuenches), Chinelos Xicalco y Chinelos del Sur de la CDMX, así como de las comparsas: Imperial de Xochimilco, la Original Carmen Serdán, Sagrado Corazón de Jesús, de Lily Ortiz; Charros Raíces Aztahuacan, Chinelos Tonalli, Chinelos Axochoco, Milpa Alta, Carnaval Barrón del Pueblo de Santa Isabel Tola, Carnaval Azcapotzalco, Charros Carnavaleritas OM, Chinelos San Andrés Totoltepec, Club Juvenil San Francisco Tlaltenco y la Comparsa Magdalena Contreras.

Mediante estas actividades la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México fomenta el ejercicio de los derechos culturales de visitante y participantes. 

La oferta en línea de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México se puede conocer en su página oficial (https://cultura.cdmx.gob.mx/), en la plataforma digital Capital Cultural en Nuestra Casa y a través de sus redes sociales FacebookTwitterInstagram y YouTube).  

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