• Mi mayor recompensa es cuando los niños, con esa voz grave, inocente, te ovacionan en algún lugar, para ellos somos héroes

Coacalco, Edoméx.- “Ser bombera es una profesión muy bonita, pero muy riesgosa; yo le doy el mismo valor al trabajo que cada mujer realiza, desde un ama de casa hasta quien se desempeña en algo más riesgoso, pues cada una sabe lo que carga”,expresó con orgullo Adriana Mosqueda Hernández, quien es una de las tres bomberas que labora en el municipio y que este 22 de agosto se celebra su día.

Madre de cinco hijos de entre 8 a 17 años de edad, cada mañana emprende el camino a la estación central de Bomberos de Coacalco con el lema “sí vas a hacer algo, hazlo bien”, expresó que este trabajo no permite errores,  ya que a diario arriesga su vida y su familia siempre espera su regreso.

Recordó que la decisión de ser bombera se debe a que quiso seguir los pasos de su hermano, y a pesar de ser un riesgo permanente, le ha dejado más satisfacciones que reproches, como el de su papá cuando se enteró de su decisión y se opuso a su ingreso a la corporación donde el sexo masculino predomina.

Refirió que cuando tomó la decisión de ser vulcana, atravesaba por un divorcio, y tenía sentimientos encontrados sobre lo que sería   su vida.

En sus tres años en la corporación no todo ha sido alegría, ya que al año de servicio al acudir a sofocar un incendio de pasto en Rancho La Palma, un cambio de viento hizo que las llamas la rodearan por completo.

Fue gracias al oportuno apoyo de otros compañeros que se evitó la tragedia y Adriana logró salir a salvo, pero esta situación hizo reconsiderar su estancia en las filas de bomberos.

Hoy, a dos años de distancia, Adriana Mosqueda Hernández está convencida que su vocación es servir a los demás, por ello diariamente y con mucho orgullo carga los casi 20 kilos que pesa su equipo de trabajo “Estoy muy orgullosa de mi misma, pues cada situación que vives hace que saques lo mejor de ti.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here