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Ciencia e innovación tecnológica en el Hospital General de México

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Por Armando Bonilla
Agencia Informativa Conacyt

Ciudad de México.- Durante mucho tiempo existió una línea imaginaria entre la investigación científica realizada en las universidades, institutos y centros de investigación, con la que se llevaba a cabo en la iniciativa privada, mientras que en una tercera esquina del escenario se ubicaban los tenues esfuerzos del gobierno.

Como alternativa a esa problemática, en la época reciente se acuñó el hoy cada vez más citado concepto de la triple hélice, el cual hace referencia a la suma de los esfuerzos emprendidos por la academia (universidades, institutos y centros de investigación), el gobierno y la iniciativa privada.

Aun cuando la fórmula resulta mucho más sólida, todavía carece de una variable importante que incremente las posibilidades de que la investigación e innovación tecnológica realizada en México impacte directamente en el desarrollo del país y, sobre todo, en el bienestar de la población.

Y es precisamente la sociedad la cuarta variable en el escenario científico, un actor fundamental a la hora de trazar y delinear proyectos de investigación a favor del país. En ese contexto, pocos son los esfuerzos multidisciplinarios y transversales que incluyen a la sociedad en las variables de su fórmula de éxito.

La UIDT, un proyecto de vanguardia científica

Enoch Gutiérrez, Alfonso Gastélum y Augusto García.La Unidad de Investigación y Desarrollo Tecnológico (UIDT) es uno de los esfuerzos más novedosos que contempla en la fórmula para detonar la investigación científica y el desarrollo tecnológico (cuando menos en el área médica) a la sociedad y sus necesidades.

Se trata de un laboratorio integrado por investigadores del Centro de Ciencias Aplicadas y Desarrollo Tecnológico (Ccadet) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), así como investigadores y médicos adscritos al Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga” (HGMEL), el cual se encuentra dentro de las propias instalaciones del nosocomio.

Ello permite a los investigadores de ambas instituciones estar más cercanos a las necesidades —a nivel ciencia básica y de desarrollo tecnológico— de los médicos de dicha institución, necesidades que derivan de los problemas reales que la población de pacientes (sociedad) experimenta día a día en el hospital al acudir para atender sus enfermedades.

El HGMEL y su vocación científica

En entrevista exclusiva con la Agencia Informativa Conacyt, el director de Investigación del HGMEL, Sergio Islas Andrade, relató que una de las áreas donde el hospital ha puesto especial énfasis desde hace muchos años es en la investigación.

“En la actualidad, el HGMEL cuenta con varios investigadores en general que están dispersos en los diferentes servicios clínicos. Hablando de la investigación, por ejemplo contamos con dos proyectos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) que arrancaron este año y en total tenemos ocho proyectos Conacyt, tenemos vigentes un total de nueve protocolos y otros muchos proyectos auspiciados por otras instancias”.

Añadió que dentro del hospital existen 57 investigadores, de los cuales 20 pertenecen al Sistema Nacional de Investigadores (SNI); 24 investigadores con nombramiento del SNI y del Sistema Institucional de Investigadores de la Secretaría de Salud y 13 más que solo pertenecen a este último.

Pese a contar con un importante brazo de investigación propio, aseveró que dentro del HGMEL consideran de suma importancia la colaboración interinstitucional, «misma que quisimos elevar en cuanto al nivel de alcance e impacto directo en la sociedad se refiere, a través del acuerdo signado con la UNAM en primera instancia y con el Ccadet en un segundo instante para dar paso a innovaciones tecnológicas aterrizadas en las necesidades del hospital y de nuestros investigadores pero sobre todo de nuestros pacientes».

Para el director, la ventaja más importante de haber materializado la UIDT dentro del hospital radica en que los pacientes no tienen que trasladarse a otro lado, ahí mismo participan en los proyectos de investigación que derivarán en nuevas tecnologías para su mejor atención.

Asimismo, agregó que la relación directa entre los investigadores del HGMEL, el Ccadet y los propios médicos agiliza la gestación de nuevos proyectos gracias a la participación de las tres partes en la UIDT.

El origen de la UIDT

Entrevistado también por la Agencia Informativa Conacyt, el doctor Augusto García Valenzuela, coordinador de la UIDT por parte del Ccadet, explicó que en 2012 se signó un acuerdo de colaboración con el HGMEL con miras a fortalecer la innovación tecnológica en el área médica, pero hacerlo de manera más eficaz.

Dicho convenio se vio materializado en la inauguración de la UIDT el 20 de septiembre de 2013. El doctor García Valenzuela explicó que el acercamiento entre la UNAM y el HGMEL en primera instancia, y después entre el HGMEL y el Ccadet, significó una gran oportunidad para el cuerpo de investigadores para concretar proyectos de verdadero impacto social.

Aun cuando acaba de asumir el cargo como coordinador de la UIDT por parte del Ccadet, explica que ha dado seguimiento a las actividades de la unidad y en consecuencia tiene claro que en sus inicios se trató de un esfuerzo para concretar un espacio físico (laboratorio) dentro del hospital, orientado a realizar proyectos en colaboración entre ambas instituciones.

“Se trata de proyectos de investigación y desarrollo tecnológico donde se emplee conocimiento de ingeniería, física o cualquier disciplina cultivada en el Ccadet en colaboración con el HGMEL para materializar desarrollos tecnológicos que den solución a necesidades propias de la medicina y muy puntuales en torno al tratamiento de los pacientes del HGMEL”, dijo García Valenzuela, quien también es miembro nivel III del SNI.

El doctor Alfonso Gastélum Strozzi, técnico académico titular A, adjunto a la UIDT por parte del Ccadet, dijo que la intención principal de la unidad, misma que representa una nueva fórmula de desarrollo tecnológico en México, es generar soluciones a problemas de salud a través de ciencia básica llevada hasta el desarrollo tecnológico.

En ese contexto, señaló que una obligación y reto de la unidad radica en desarrollar proyectos multiescalas. “No podemos depender de tecnologías de otros países porque sus necesidades clínicas no siempre son las mismas que las de nosotros. Entonces la idea de la UIDT inmersa en el hospital radica en la posibilidad de generar hipótesis que involucren la parte clínica y científica de nuestro entorno”.

Un arranque cuesta arriba

Entrevistada también por la Agencia Informativa Conacyt, la doctora América Guadalupe Arroyo Valerio, jefa del Departamento de Apoyo e Impulso a la Investigación del HGMEL, quien se involucró en el proyecto desde que se signó el primer acuerdo hasta la fecha, dijo que tras dos años y medio desde que comenzó a operar la UIDT se han enfrentado a una gran cantidad de retos, los cuales comenzaron desde el primer día de trabajo.

“Esto comenzó en 2009 en una reunión entre los entonces directores general y de investigación del HGMEL con investigadores del Ccadet-UNAM para hablar sobre la idea de crear una unidad de desarrollo tecnológico de la UNAM pero inmersa en el hospital. A una primera firma en 2009 entre el HGMEL y la UNAM, le siguió una segunda en el 2012 y una tercera en el 2016 entre el Ccadet y el HGMEL”.

De acuerdo con la doctora Arroyo Valerio, el intervalo tan grande entre un acuerdo y otro se debió a que desde el primer acercamiento comenzaron los retos para el proyecto, por increíble que parezca, las primeras dificultades obedecieron a las diferencias en el lenguaje entre el área de las ingenierías y el área médica.

“Luego del primer convenio comenzaron los acercamientos entre el Ccadet y el hospital, pero ellos llegaron con términos muy técnicos propios de las ingenierías y nosotros no entendíamos de lo que hablaban y viceversa; fue muy interesante ese proceso de traducción de lo que ellos buscaban y nosotros necesitábamos. Empatar ese lenguaje fue el primer reto”.

Después de diversos talleres, pláticas y encuentros orientados a entenderse, comenzaron a gestarse proyectos derivados de la afinidad entre los temas de los investigadores del Ccadet y los investigadores médicos. “Recuerdo un encuentro donde los investigadores Leopoldo Ruiz y Alberto Caballero nos dieron una plática sobre un nuevo material que estaban desarrollando y que nosotros identificamos con mucho potencial para tratamientos maxilofaciales”.

Añadió que después de esa plática y un primer acercamiento entre los investigadores y personal de maxilofacial, se concretó un proyecto específico, el cual gracias al seguimiento de la doctora Rosa María Quispe logró diversas publicaciones y presentaciones en congresos.

Otro ejemplo de ello, dijo, fue en torno a un simulador que los investigadores del Ccadet ya venían desarrollando y que tenía por objeto ayudar en el desarrollo de destrezas para la cirugía transuretral de próstata a los residentes de urología. Los investigadores de ambas instituciones continúan trabajando el proyecto.

Los primeros pasos de la UIDT en voz de sus actores

La doctora Rosa María Quispe Siccha, en su perfil de física y doctora en ciencia e ingeniería de materiales, explicó que al ser contratada como investigadora en ciencias médicas en el HGMEL comenzó a trabajar desde cero. “Tuve que acercarme a los médicos, explicarles sobre el proyecto y la importancia de que se involucraran, tuve que convencerlos y ganarme su empatía”.

Añadió que también se dio a la tarea de generar un proyecto de investigación propio y ello fue un gran reto. “Partiendo desde la redacción del mismo, la cual debe ser legible para todas las partes involucradas, pasando por la integración de los colaboradores de nivel básico y clínico hasta la aprobación por parte del Comité de Ética en Investigación del HGMEL”, enfatizó.

Para poder desarrollar su proyecto de investigación Respuesta fototérmica de patología mamaria en ex vivo como probable método de diagnóstico, que está aprobado por el Comité de Ética en Investigación del HGMEL, tuvo que someterlo al programa del Conacyt para conseguir recursos económicos; ganó para infraestructura 2013 y esto, a su vez, ayudó a equipar parte de la UIDT y generar programas de capacitación de recursos humanos.

Sin embargo, previo a esta etapa y a la obtención de dichos recursos, Quispe Siccha comenzó su trabajo en la UIDT con los investigadores del HGMEL, con quienes desarrolló modelos matemáticos con aplicación a la clínica, asimismo escribiendo y participando en proyectos de investigación multidisciplinaria con el HGMEL, Ccadet y UME, para que fueran sometidos  a convocatorias y obtener recursos económicos.

Precisó también que los proyectos de investigación con aplicación a la clínica que se están desarrollando en la UIDT se encuentran aún en la fase de investigación básica y que más adelante servirán como base para desarrollos tecnológicos.

El panorama actual de la UIDT

Argelia Pérez Pacheco, investigadora en ciencias médicas en el HGMEL, adscrita a la UIDT, representa al científico de más reciente ingreso y aun cuando también está remando contra corriente al tratarse de un proyecto incipiente e innovador, encontró un panorama menos adverso al que refiere la doctora Rosa María Quispe.

Entrevistada también por la Agencia Informativa Conacyt, señaló que decidió involucrarse en el proyecto luego de recibir una invitación para hacerlo porque le representa una oportunidad para generar proyectos que realmente impacten en la sociedad.

“Me integro en noviembre de 2015 y obviamente me encuentro con un panorama diferente al de sus inicios, ya contamos con un laboratorio, con equipo y evidentemente me integro ante las nuevas necesidades que surgen conforme se consolida el proyecto”.

Explicó que también ha tenido que dar continuidad a líneas de trabajo previas a su integración al hospital, ello con el objetivo de atraer recursos para seguir fortaleciendo la infraestructura de la unidad. Pero a la par de ello, le ha tocado involucrarse en colaboraciones con los investigadores de la unidad para familiarizarse con la parte clínica y en un futuro saber adaptar sus proyectos a esta etapa.

Sobre la generación de proyectos

Al explicar cómo se generan los proyectos de investigación en la UIDT, Gastélum Strozzi dijo que gracias a la flexibilidad que brinda un laboratorio donde colaboran investigadores tanto del HGMEL como del Ccadet inmerso en el hospital, se han gestado dos vías para concretar trabajos.

“Existen dos formas de hacerlo; el hospital se nos ha acercado con una serie de problemas a resolver (propios de la relación médico-paciente) y de este modo han surgido proyectos de investigación, cuando esas necesidades coinciden con los intereses científicos de algún investigador del Ccadet. Por otro lado, los proyectos surgen también cuando gente del Ccadet tiene líneas relacionadas con áreas médicas en las áreas de atención del hospital”, dijo.

A lo dicho del doctor Gastélum Strozzi se sumó el doctor Enoch Gutiérrez Herrera, quien también es investigador adscrito a la UIDT por parte del Ccadet, quien señaló que la interacción directa entre los investigadores del centro y del hospital se fortalece cuando ambas partes identifican sus áreas de experiencia, conocimiento e interés profesional, e identifican los puntos de encuentro entre ambas partes.

“Tiene que haber un problema que resolver y que nosotros identifiquemos si tenemos la experiencia o la técnica que resuelva ese problema. Por ejemplo en mi caso, trabajo en torno a la fluorescencia —excitar tejido con luz— y ha surgido interés por parte de algunas áreas médicas, como la clínica de diabetes”.

Con ellos, afirmó, realizaron un trabajo en relación a las heridas en pie diabético, proyecto que incluso ya fue publicado. “Lo importante es que podamos converger en un área de interés mutuo o sencillamente que podamos, con base en nuestro conocimiento, ayudar a resolver determinado problema”.

La doctora Pérez Pacheco abundó que aunque esta nueva dinámica de trabajo agilizó la generación de proyectos, se debe tener claro que la investigación formal no genera resultados de un día para otro y que el trabajo (tanto básico como de innovación) tardará en verse materializado.

“Ante todo estamos en un panorama nuevo, porque esto no se había hecho dentro de un hospital, lo cual es muy positivo porque se abre esta posibilidad en atención a una demanda social de generar investigación con aplicación directa a la medicina, pero esto requiere un cambio de mentalidad de todos porque a veces no se entiende la labor del investigador”, dijo.

Finalmente, mencionó que los mismos médicos, cuando se les plantea un proyecto, no tienen claro el proceso que lleva verificar un procedimiento y les parece mucho. “Un proceso científico riguroso implica pruebas, ensayo y error, verificar si funciona. Entonces, ese cambio de mentalidad será fundamental para entender que los resultados de la UIDT llevarán tiempo y aun así tener clara la importancia de darle continuidad”.