Inicio Educación Estudiantes mexicanos hacen estancias en Harvard-MIT

Estudiantes mexicanos hacen estancias en Harvard-MIT

433
0

Por Montserrat Muñoz

Guadalajara, Jal.- (Agencia Informativa Conacyt).- Tres estudiantes de ingeniería en biotecnología del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), campus Guadalajara, realizan estancias profesionales en un laboratorio de la División de Ciencias y Tecnologías de la Salud Harvard-MIT (HST, por sus siglas en inglés), departamento colaborativo entre la Universidad de Harvard y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés).

Claudia Beatriz del Toro Runzer, Ricardo Hernández Medina y Pamela Inés Rellstab Sánchez, alumnos de octavo semestre, se encuentran desde el mes de febrero en Boston, Massachusetts, Estados Unidos, lugar donde el laboratorio Khademhosseini será su segunda casa hasta el 30 de junio del presente año, para trabajar en temas de biomateriales, microfluidos y regeneración de tejidos.

La doctora María José Rivas Arreola, profesora investigadora del Tecnológico de Monterrey, señaló en entrevista para la Agencia Informativa Conacyt que esta vinculación se dio gracias a las estancias de investigación que docentes de esta casa de estudios, los doctores Mario Moisés Álvarez y Grissel Trujillo de Santiago, realizan actualmente en el HST.

Alumnos con la profesora María José Rivas (dcha.).“Estas estancias se dieron de una manera muy afortunada; sabemos que el papel que ellos desempeñen es fundamental para dejar las puertas abiertas o cerradas. Ellos van en una etapa de aprendizaje, de conocimiento, de descubrir áreas que posiblemente sean de crecimiento para el resto de sus carreras”.

Tras un proceso interno que involucró a más de ocho alumnos, Del Toro Runzer, Hernández Medina y Rellstab Sánchez fueron elegidos para estas estancias, convirtiéndose así en los primeros estudiantes del ITESM que logran un espacio en este laboratorio a nivel licenciatura.

“Ellos van con el propósito de aprender y crecer laboralmente. Hacer un buen papel definitivamente les abre puertas para incluso solicitar una beca en el mismo laboratorio”, apuntó la profesora, a la vez que no descartó que los alumnos pudiesen generar y publicar artículos científicos gracias a los conocimientos que de la experiencia obtengan.

Los estudiantes debieron cumplir con una serie de requisitos, entre ellos, haber participado en proyectos fuera de la universidad, tener experiencia en proyectos de investigación, acreditar un buen nivel de conocimiento del idioma inglés, contar con buenas calificaciones, además de cumplir exitosamente con una serie de entrevistas con investigadores del ITESM y el MIT, así como tener rasgos como el trabajo en equipo, liderazgo e iniciativa.

Previo a su partida, los alumnos perfeccionaron algunos conocimientos como diseño en tercera dimensión, cultivos celulares con técnicas de viabilidad celular, dominio de suplementos para medios de cultivo y biosensores.

Asimismo, se especializaron en técnicas de esterilización, diseño, síntesis y montaje de biopelículas, preparación de soluciones, mezcla de polímeros y manipulación de líneas celulares endoteliales de la vena del cordón umbilical (Huvec) y fibroblastos, señaló la profesora.

Cabe señalar que los gastos están siendo cubiertos por los estudiantes, apoyados por su universidad con un porcentaje de beca.

Enfocados en la salud

A pesar de que la carrera existe en seis campus del ITESM, solo el campus Guadalajara se enfoca en el desarrollo de tecnología en el área de la salud, compartió la catedrática. “Somos el único campus del sistema que tiene un certificado en biofarmacéutica”.

Al respecto, Rivas Arreola apuntó que la iniciativa privada en Jalisco tiene gran interés en esta área, mismo que se ve reflejado en la inversión en la investigación y desarrollo. “Hay empresas mexicanas que están apostando a incorporar gente con un grado de preparación muy alto; hay un ecosistema de médicos, cada vez más vinculados y abiertos a la posibilidad de hablar e integrarnos”.

Los alumnos

En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, Claudia Beatriz del Toro Runzer, de 22 años, acotó que esta experiencia complementa su formación académica al reforzar la parte teórica con la parte práctica.

“No hay nada como vivir o experimentar la teoría que se aprende, por esta razón quería realizar una estancia. Me pareció importante que fuera en el MIT porque esta institución está a la vanguardia en todo lo relacionado con la tecnología, hay investigadores muy activos de todas partes del mundo y con grandes y muy innovadoras ideas y proyectos”, dijo la alumna.

Con ello concordó Ricardo Hernández Medina, quien agregó que esta estancia fortalecerá nuevas habilidades para formarse como un investigador autónomo.

«Sé que esta experiencia me permitirá reforzar mis aptitudes en el cultivo de tejidos y explorar otras áreas de estudio —como la electrónica y los microfluidos—, que no están contempladas en el programa en que estoy inscrito. Adicionalmente, podré crear una red de contactos que más adelante me será útil para encontrar ofertas de trabajo, colaborar en proyectos académicos o incluso ser admitido en un posgrado”, afirmó el joven de 22 años, quien además ya tiene en su haber una estancia en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), dedicada a células de bacterias.

Los estudiantes estarán trabajando en proyectos relativos al cultivo de tejidos, diagnóstico molecular, biomateriales y microfluídica.

Pamela Inés Rellstab Sánchez, de 21 años, señaló que buscará aplicar los conocimientos obtenidos a su regreso, en proyectos con impacto social. “Siempre me ha gustado mucho involucrarme en aspectos de divulgación científica que impulsen la educación y trasciendan en acciones. Espero aplicar los conocimientos adquiridos durante mis estudios, así como ahondar en temas multidisciplinarios desde una perspectiva destinada a la investigación”, comentó.

Del Toro Runzer piensa estudiar un posgrado en medicina regenerativa o biofarmacéutica, mientras que Hernández Medina se especializará en biología sintética, cultivo de tejidos o bioprocesos. Por su parte, Rellstab Sánchez aspira a ingresar en un programa de posgrado en Alemania, Australia o Estados Unidos.

La experiencia que están adquiriendo, señaló Claudia del Toro Runzer, es invaluable. “Los doctores con los que estamos trabajando nos comentaban que sabremos cosas que ellos aprendieron apenas a la mitad de su maestría”.

Los jóvenes señalaron que, a pesar de las largas jornadas de trabajo, aprovecharán su tiempo libre para conocer las ciudades de Cambridge, Boston y poblados aledaños, a fin de conocer la cultura y contrastar la forma de vida de este país.